Nuestros clientes pasan de una ventana que lo deja oír todo a un sistema que devuelve el descanso.
«Ventanas insonorizadas» es lo que la gente busca, así que vamos a hablar claro, que es como llevamos haciéndolo treinta años. La palabra promete más de lo que ninguna ventana puede cumplir, y conviene saberlo antes de pedir presupuesto: te ahorrará decepciones y, sobre todo, te ayudará a comparar ofertas por el dato que importa y no por la etiqueta.
«Insonorizada» no significa lo que crees
No existe la ventana que deje tu casa en silencio absoluto. Insonorizar por completo una estancia es otra cosa —y otro presupuesto— que implica suelos, techos y paredes, no solo el cerramiento. Lo que sí hace una buena ventana, y lo hace muy bien, es reducir el ruido de forma drástica: tanto que la diferencia entre el antes y el después parece magia, aunque sea pura física.
Así que cuando leas «ventana insonorizada», tradúcelo mentalmente por «ventana de alto aislamiento acústico». Y a partir de ahí, pide el dato.
El único dato que importa: el Rw
El aislamiento acústico se mide en decibelios (dB) con un índice llamado Rw. Cuanto más alto, más silencio. Y como la escala es logarítmica, cada 10 dB de reducción equivalen, más o menos, a oír la mitad de ruido. Para situarte:
- Una ventana antigua de aluminio con vidrio simple ronda los 25-30 dB.
- El sistema practicable Kömmerling Xtrem 76MD con vidrio laminado alcanza los 47 dB.
Esos ~20 dB de diferencia no son un matiz: son la frontera entre enterarte de todo lo que pasa en la calle y no enterarte de casi nada.
De qué depende el resultado real
Una ventana acústica rinde por la suma de cuatro elementos —vidrio laminado asimétrico, perfil multicámara, cierre perimetral e instalación—, no por uno solo. Lo explicamos pieza a pieza en la guía ventanas antirruido.
La idea de fondo es sencilla: el vidrio hace la mayor parte del trabajo, pero un cierre que no comprime o un mal sellado de obra echan por tierra el mejor vidrio del mercado.
¿Quieres saber qué Rw necesita tu vivienda?
→ En tu tienda CESVENT lo valoramos contigo según tu ventana y tu calle.
Cómo no te la cuelen al pedir presupuesto
Si vas a invertir en silencio, estas cuatro preguntas separan una oferta seria de un eslogan:
- Pide el Rw del sistema completo (ventana montada), no solo el del vidrio. Es habitual mezclarlos, y no es el mismo número.
- Desconfía de «insonorizada» sin una cifra detrás. Si nadie te da el dato, no hay dato.
- Pregunta quién instala. El mejor sistema mal colocado pierde buena parte de su aislamiento.
- Confirma la garantía por escrito de fabricación, perfil e instalación..
Qué reducción es realista en tu vivienda
Lo honesto es decirte que el resultado depende de tu punto de partida y del tipo de ruido. Pero el patrón se repite: nuestros clientes pasan de una ventana que lo deja oír todo a un sistema que devuelve el descanso. No es marketing, es lo que reflejan nuestros números: un NPS del 69,5 % frente a una media del sector en torno al 40 %, una valoración de 8,39 sobre 10 y más del 80 % de clientes que nos recomienda.
Trabajamos con una garantía clara: 3 años en fabricación e instalación CESVENT, 10 años en los perfiles Kömmerling y 15 años en los acabados foliados. Una ventana pensada para durar también debe sonar a silencio durante mucho tiempo.
¿En qué punto está tu vivienda? El silencio se mide antes de comprarlo
Pide el número, no la promesa. El silencio se demuestra en decibelios.
Cesvent, LA MARCA DE VENTANAS.










