La comparación justa es PVC actual contra aluminio actual, y es la que vamos a hacer.
«Solo quiero saber cuánto cuesta, más o menos.» Es la frase con la que empiezan muchas conversaciones en nuestras tiendas, y es una pregunta completamente razonable. La respuesta honesta tiene dos partes: el precio de cambiar las ventanas depende de pocas cosas, pero de cosas muy concretas de tu casa. Y por eso cualquier cifra que te den sin haberla visto es, como mucho, una aproximación con mucho margen de error.
En lugar de darte una tarifa que no se sostiene, te llevamos de la mano por lo que ocurre en una visita técnica, de la puerta a la firma. Cada paso es una de las cosas que mueven el número final. Al terminar sabrás exactamente qué estás pagando y dónde tiene sentido ajustar.
Paso 1 · Contamos huecos y medimos
Lo primero es lo más evidente: cuántas ventanas y puertas balconeras hay que cambiar y de qué tamaño es cada una. Pero ojo con una trampa habitual: el precio no crece en proporción exacta a los metros. Una ventana pequeña lleva casi el mismo herraje, los mismos remates y el mismo tiempo de instalación que una mediana, así que el metro cuadrado de una ventana pequeña sale proporcionalmente más caro. Es la razón por la que un «precio por m²» sirve para orientarse, no para presupuestar.
Paso 2 · Decidimos cómo se abre cada ventana
Oscilobatiente, practicable, corredera, corredera elevadora para grandes huecos, fijo… La apertura cambia el perfil, el herraje y el trabajo de fabricación. Una gran corredera elevadora de salón es un sistema completamente distinto a una ventana de dormitorio, aunque las dos sean «de PVC». Aquí conviene decidir por uso, no por costumbre: en un dormitorio que da a la calle, una oscilobatiente suele sellar mejor que una corredera.
Paso 3 · Elegimos el sistema de perfil
El perfil es la estructura de la ventana y marca su nivel de aislamiento de partida. Nuestros sistemas multicámara Kömmerling permiten llegar a una transmitancia Uw por debajo de 1, pero no todas las viviendas necesitan lo máximo en cada hueco. Si dudas entre materiales, lo explicamos criterio a criterio en PVC o aluminio según tu caso.
Paso 4 · Elegimos el vidrio
Es la parte de la ventana con más superficie y donde más se juega el confort. Doble acristalamiento con capa bajo-emisiva y gas argón como base; vidrio de control solar en fachadas muy soleadas; laminado si buscas seguridad o reducir ruido. Cada mejora tiene su coste, y la clave es aplicarla donde rinde: no tiene sentido poner control solar en una fachada norte, ni ahorrarse el laminado en el dormitorio que da a una avenida.
Paso 5 · Escogemos color y acabado
El blanco es la opción de partida. Los acabados foliados —maderas, grises, colores mate— suman coste, y no es lo mismo foliar por una cara que por las dos. A cambio, ganas estética sin mantenimiento: nuestros foliados están garantizados 15 años.
Paso 6 · Miramos lo que rodea a la ventana
Persianas y cajones, mosquiteras, motorización, vierteaguas… Son los extras que más hacen variar un presupuesto de una casa a otra. Y aquí aparece una diferencia importante entre presupuestos: unos los incluyen y otros los dejan fuera, lo que hace que dos totales parezcan comparables cuando no lo son. Te enseñamos a detectarlo en nuestra guía sobre cómo leer un presupuesto de ventanas.
Paso 7 · Valoramos el hueco y la instalación
El último paso es el que menos se ve y el que más decide el resultado: cómo está el hueco actual, si hay que desmontar carpintería antigua, cómo se resolverán los remates y el sellado con la obra. Un mismo modelo de ventana puede rendir de forma muy distinta según cómo se instale. Por eso fabricamos e instalamos con equipo propio: el precio incluye que funcione como dice la ficha.
¿Quieres el número de tu casa, no una media?
Por qué no publicamos una tarifa por metro cuadrado
Porque sería fácil y te llevaría a error. Una tarifa «desde X €/m²» casi siempre corresponde a la versión más básica, en blanco, sin extras y sin contar la instalación real de tu hueco. Cuando el presupuesto definitivo llega, la diferencia sorprende. Preferimos darte un precio cerrado sobre tu vivienda que un reclamo que luego no se cumple.
Dónde ajustar y dónde no
Hay margen para ajustar el presupuesto sin perder lo importante: elegir el vidrio por orientación, reservar los acabados foliados para las fachadas que se ven, decidir la apertura por uso. Lo que no recomendamos recortar es el sistema de perfil, el cierre y la instalación, porque son lo que decide si la ventana sigue aislando dentro de quince años. Lo contamos con calma en ventanas baratas frente a ventanas de calidad.
Y conviene recordar el otro lado de la cuenta: una ventana eficiente también devuelve dinero. En un caso real que documentamos, la vivienda quedó en Uw 0,9 y la factura de climatización bajó un 37 %. Los números completos están en nuestra guía de ahorro energético con ventanas.
Ese es el criterio con el que trabajamos en nuestras tiendas, y se nota en cómo nos valoran: un NPS del 69,5 % frente a una media del sector en torno al 40 % y una valoración media de 8,39 sobre 10.
Y todo con la garantía por escrito y separada por conceptos: 3 años en fabricación e instalación CESVENT, 10 años en los perfiles Kömmerling y 15 años en los acabados foliados.
Pide el precio de tu casa
Un buen presupuesto no es el más bajo. Es el que puedes entender línea a línea.
Cesvent, LA MARCA DE VENTANAS.










