La comparación justa es PVC actual contra aluminio actual, y es la que vamos a hacer.
Es la pregunta más repetida en nuestras once tiendas, y vamos a responderla con una ventaja poco habitual: en CESVENT fabricamos y trabajamos los dos materiales. No venimos a venderte el PVC ni el aluminio; venimos a que aciertes. Y acertar no es elegir «el mejor material» —ese titular no existe—, sino el que mejor responde a lo que tú le pides a tus ventanas.
Esta guía recorre los cinco criterios que de verdad separan un material del otro y termina con escenarios concretos, para que llegues a la tienda con la decisión casi hecha.
Antes de empezar: ¿de qué aluminio hablamos?
Buena parte del debate PVC-aluminio está contaminado por un recuerdo: la ventana de aluminio antigua, helada en invierno, que «sudaba» por el marco. Ese aluminio, sin rotura de puente térmico, ya no es el que se instala hoy y no representa al material. El aluminio actual incorpora rotura de puente térmico y juega en otra liga. La comparación justa es PVC actual contra aluminio actual, y es la que vamos a hacer.
Criterio 1 · Aislamiento térmico y factura
Aquí el PVC parte con ventaja física: es un material que apenas conduce el calor, mientras que el aluminio es un excelente conductor y necesita la rotura de puente térmico para compensarlo. A igualdad de gama, el PVC aísla más. Nuestros sistemas multicámara Kömmerling alcanzan una transmitancia Uw por debajo de 1; en un caso real que documentamos, la vivienda quedó en Uw 0,9 y la factura de climatización bajó un 37 %. Los números completos están en nuestra guía de ahorro energético con ventanas. Si tu prioridad es la factura y el confort térmico, este criterio pesa más que ningún otro.
Criterio 2 · Ruido
El aislamiento acústico depende sobre todo del vidrio y del cierre, más que del material del perfil, así que ambos materiales pueden dar buenos resultados. Como referencia de lo que alcanza el PVC bien resuelto: nuestro sistema Kömmerling Xtrem 76MD con vidrio laminado llega a 47 dB de reducción acústica. Cómo se consigue —y qué pedir para lograrlo— lo contamos en la guía de ventanas antirruido.
Criterio 3 · Mantenimiento y durabilidad
Los dos materiales son duraderos y de bajo mantenimiento: ni el PVC ni el aluminio lacado se pintan, y ambos se limpian con agua y jabón. La diferencia está en los matices: el PVC no sufre corrosión (interesante cerca del mar) y nuestros acabados foliados están garantizados 15 años; el aluminio presume de dureza superficial. En la práctica, con perfiles de primera marca, este criterio rara vez decide por sí solo.
Criterio 4 · Estética y color
La fama dice: «el aluminio es más fino y tiene más colores». Hoy es solo media verdad. Los foliados actuales del PVC reproducen maderas y colores con un realismo que sorprende a quien no los ha tocado, y las secciones de perfil se han estilizado mucho. El aluminio conserva ventaja cuando se busca una estampa ultraminimalista con perfilería muy esbelta. Aquí no hay ganador técnico: hay gustos, y por eso en tienda tenemos ambos expuestos para que los veas en real, no en catálogo.
Criterio 5 · Grandes dimensiones
En huecos de gran formato —correderas de salón muy anchas, hojas altas— la rigidez del aluminio lo convierte en una buena opción. Pero conviene saber que el PVC actual llega mucho más lejos de lo que se cree: sistemas de grandes correderas como el PremiDoor 76 de Kömmerling cubren huecos de hasta 6,5 metros de ancho —en configuraciones de hasta cuatro hojas— que hace años eran territorio exclusivo del aluminio, manteniendo el aislamiento del PVC. En grandes dimensiones, la respuesta seria es estudiar el hueco concreto, no recitar un material.
Entonces, ¿cuál elijo? Escenarios reales
- Vivienda habitual con prioridad confort y factura: el PVC es el punto de partida natural, por su ventaja térmica de base.
- Grandes ventanales o mínimo perfil visible: estudia las dos vías —gran corredera de PVC (PremiDoor 76) o aluminio con rotura de puente térmico— y decide con el dato del Uw de cada solución sobre la mesa.
- Segunda residencia en costa: la resistencia del PVC a la corrosión suma puntos; en primera línea de mar es un criterio real.
- Presupuesto ajustado con máxima prestación térmica: a igualdad de precio, el PVC suele rendir más en aislamiento.
Y la advertencia honesta de la casa: quien te recomiende un material sin preguntarte por tu vivienda, tu orientación y tus huecos no te está asesorando, te está despachando.
La mejor forma de decidir: tocarlos
Lo que no cambia elijas lo que elijas
Fabricación propia con 30 años de oficio, instalación con equipo propio —porque el mejor perfil mal montado pierde— y una red de tiendas donde el asesoramiento es en persona. Los resultados: un NPS del 69,5 % frente a una media del sector en torno al 40 %, una valoración de 8,39 sobre 10 y más de 1.300 instalaciones solo en 2025.
Elijas el material que elijas con nosotros, la garantía es la misma y por escrito: 3 años en fabricación e instalación CESVENT, 10 años en los perfiles Kömmerling y 15 años en los acabados foliados.
Decide con criterio, no con eslogan
No hay un material ganador. Hay una elección bien hecha.
Cesvent, LA MARCA DE VENTANAS.










