En nuestros sistemas trabajamos con vidrios de altas prestaciones que combinan aislamiento acústico, control solar y capa bajo-emisiva en la misma unidad.
En CESVENT llevamos treinta años fabricando ventanas de PVC en España, y de todos los problemas que nos cuentan los clientes hay uno que casi siempre subestiman hasta que lo solucionan: el ruido.
El tráfico, los vecinos, la calle un sábado por la noche. La mayoría asume que es algo con lo que hay que convivir, o que la culpa es de las paredes. Casi nunca lo es. El ruido entra por el punto más débil de la fachada, y ese punto, en la inmensa mayoría de las viviendas, es la ventana.
La buena noticia es que el ruido se mide, se reduce y se nota desde la primera noche. En esta guía te explicamos cómo funciona una ventana antirruido de verdad, qué la diferencia de una corriente y qué reducción puedes esperar en tu caso.
Por qué el ruido entra por la ventana y no por la pared
Una pared de ladrillo o de hormigón es una barrera acústica excelente: masa, grosor y continuidad. Una ventana antigua reúne todo lo contrario: poca masa, un vidrio fino y, sobre todo, juntas que han perdido elasticidad y dejan pasar el aire. Y por donde pasa el aire, pasa el ruido.
Por eso una habitación puede tener unas paredes perfectas y seguir siendo ruidosa. El sonido busca el camino más fácil, y ese camino es el cerramiento. Cambiar la ventana es, en la práctica, sellar la fuga.
Cómo se mide el aislamiento acústico
El aislamiento acústico de una ventana se mide en decibelios (dB) mediante un índice llamado Rw, que indica cuántos decibelios es capaz de reducir el conjunto. Cuanto más alto es el Rw, más silencio.
Hay un detalle que conviene entender: la escala de decibelios es logarítmica. Una reducción de unos 10 dB se percibe, a grandes rasgos, como reducir el ruido a la mitad. No es una mejora lineal, es una mejora que el oído nota de forma muy clara. Como referencia:
- Una ventana antigua de aluminio sin rotura de puente térmico, con vidrio simple, ronda los 25-30 dB.
- Un sistema acústico bien fabricado e instalado alcanza los 47 dB.
Esos 47 dB no son un número de catálogo: es la reducción acústica del sistema practicable Kömmerling 76 AD XTREM con vidrio laminado. Entre una cosa y la otra hay unos 20 dB de diferencia, es decir, el ruido se percibe varias veces más bajo. Es la diferencia entre oír cada coche que pasa y no enterarte de que ha pasado.
¿No sabes cuánto ruido deja pasar tu ventana actual?
Encuentra tu tienda CESVENT más cercana y lo valoramos contigo, sin compromiso.
Qué hace que una ventana sea antirruido de verdad
El aislamiento acústico no depende de una sola pieza, sino de cuatro elementos que trabajan juntos. Si uno falla, falla el conjunto.
1. El vidrio
Es el factor que más influye. Un buen vidrio acústico es laminado y asimétrico: dos lunas de distinto espesor unidas por una lámina intermedia que amortigua la vibración. Esa asimetría es clave, porque evita que ambas lunas vibren a la misma frecuencia y dejen pasar el sonido. En nuestros sistemas trabajamos con vidrios de altas prestaciones como Guardian Sun LamiGlass 44.1 con cámara de gas argón, que combinan aislamiento acústico, control solar y capa bajo-emisiva en la misma unidad.
2. El perfil
El perfil es la estructura de la ventana. Los perfiles Kömmerling son multicámara: las cámaras de aire interiores no solo aíslan del frío y del calor, también amortiguan el sonido. Un perfil con más cámaras y más masa rinde mejor frente al ruido que uno básico.
3. Los herrajes y el cierre
De poco sirve un buen vidrio si la hoja no cierra a presión contra el marco. Los herrajes MACO con cierre perimetral comprimen la junta en todo el contorno de la ventana y eliminan las microfugas de aire por donde se cuela el ruido. Es el detalle que más se descuida y el que separa una ventana que aísla de una que casi aísla.
4. La instalación
Puedes tener el mejor sistema del mercado y arruinarlo con un mal montaje. Si el sellado perimetral entre la ventana y el muro no es perfecto, el ruido entra por ahí. Por eso en CESVENT no solo fabricamos: instalamos con equipo propio, porque el resultado acústico depende tanto de la ventana como de quién la coloca.
Qué ganas además del silencio
Reducir el ruido no es solo una cuestión de comodidad. El descanso es salud: dormir sin interrupciones por el tráfico tiene un efecto directo en cómo te levantas al día siguiente. Y como el mismo sistema que aísla del ruido aísla del frío y del calor, la mejora es doble: en una vivienda real documentada por nuestro equipo, el cambio de ventanas llevó la transmitancia térmica a un Uw de 0,9, con el consiguiente ahorro en climatización.
No es casualidad que el silencio sea uno de los motivos que más repiten nuestros clientes. Tenemos un NPS del 69,5 % —frente a una media del sector en torno al 40 %— y una valoración media de 8,39 sobre 10. Más de 1.300 instalaciones solo en 2025 nos dan una idea bastante clara de qué espera la gente al cambiar sus ventanas, y de qué se encuentra después.
¿Antirruido o insonorizada? No es lo mismo
Conviene aclararlo, porque se usan como sinónimos y no lo son. Ninguna ventana convierte una vivienda en una cámara sin sonido: hablamos de reducir el ruido de forma muy notable, no de eliminarlo del todo. Lo importante no es la etiqueta comercial, sino el dato: el Rw certificado del sistema. Lo desarrollamos en detalle en nuestro artículo sobre qué esperar de verdad de unas ventanas insonorizadas.
Cómo damos el paso
Si el ruido es tu problema, el camino es sencillo. Lo primero es saber de qué partes: qué ventana tienes, a qué tipo de ruido te enfrentas —no es lo mismo el ruido continuo del tráfico que el ruido puntual— y qué reducción necesitas. A partir de ahí te proponemos el sistema que encaja. Puedes hacerlo de las dos formas, la que mejor te venga:
Recupera el silencio en tu casa
Encuentra tu tienda CESVENT más cercana y lo valoramos contigo, sin compromiso.
→ Acércate a una de nuestras once tiendas físicas y lo vemos contigo en persona.
Trabajamos con una garantía clara: 3 años en fabricación e instalación CESVENT, 10 años en los perfiles Kömmerling y 15 años en los acabados foliados. Una ventana pensada para durar también debe sonar a silencio durante mucho tiempo.
El ruido tiene solución, y casi siempre empieza por la ventana.
Cesvent, LA MARCA DE VENTANAS.





